Por estas fechas, en las redacciones, es muy habitual que te persigan los editores para que materialices el bodegón entre los bodegones con los "objetos de deseo de la temporada".
La que maneja mis hilos se pone de inmediato -y con ojos de loca- a separar las novedades más oropendiosas.
Ediciones tan limitadas como deseadas, lociones milagrosas encerradas en sarcófagos de oro y nácar, labiales con funda de cuero, esencias encerradas en cristal de Swarovski, cosmética de dos ceros para arriba...
Creo que pretende deslumbrar al fotógrafo. De forma literal. A veces, hasta le ha cegado y medio atontado al desplegar en el plató sus "tesoros".
Yo soy algo más práctica.
A mi me dicen "objetos de deseo" y se me vienen a la cabeza cosas "de mortal necesidad".
. Cuando me toca ir un sábado de febrero a las 9 de la mañana a animar a Criaturita 1 a un partido de fútbol, mi único objeto de deseo es el Tratamiento de Choque Zonas Rebeldes de Somatoline Y no por su efecto anticelulítico -que también, y es de los mejores-, sino porque su efecto secundario me salva de tener que sacrificar las extremidades por congelación. Calienta. ¡Y como! y el efecto dura por lo menos 15 minutos. A veces ganas me entran de echármelo en las manos o en la cara, pero también enrojece levemente.
. Cuando pienso que el plan va a ser un taxi-cena/taxi-casa, me pongo los tacones de aguja de 14 centímetros y la noche se "complica y/o anima", mi único objeto de deseo son las mini plantillas de silicona de Party Feet de Dr. Scholl. De orgasmo podal. Por si las moscas, tengo un par en cada bolso de noche.
. Cuando tengo que lavarme el pelo -sí o sí- para ir a algún sitio y resulta que no me da la vida y aún no es época de gorro de lana, el objeto de deseo es el Champú Seco de Klorane. Aunque en los últimos meses -pero a Anac no le ha dado tiempo a dibujarlo- también tiro más de lo debido del Instant Fresh Fructis de Garnier. Deja un frescor... que nadie sospecha que llevas cuatro días sin lavarte el pelo.
. Cuando la misma noche de las Party Feet -u otra- la cosa se complica de otra forma, o de repente hay que enseñar pierna para que el médico de urgencias decida si es esguince o torcedura, mi objeto de deseo es la Venus Breeze de Gillete. Ni siquiera necesita espuma -el gel sale solo según presionas y puedes utilizarla hasta con los ojos cerrados y dos Mahous de más, que no te cortas. Palabra.
. Cuando tengo un plan vespertino y al final mis jefes me lían y no puedo pasar por casa ni para lavarme la cara, el único objeto válido de deseo son las ampollas Doble Efecto Flash de Germinal. Tan básicas y tan mágicas. Hidratada, tensada e iluminada durante al menos 8 horas. Menos mal que en la redacción siempre hay alguna caja.
. Cuando son las 11 de la noche de un domingo y Criaturita 2 se acuerda de que lleva las uñas pintadas y que le va a caer una de las gordas como aparezca en el colegio con ellas, nuestro objeto de deseo es un quitaesmaltes instantáneo. Es más, solo le dejo pintárselas cuando sé que tenemos en casa el Flash Remover de L´Oréal París. Meter el dedo, girarlo y sacarlo como si no hubiera pasado nada es cuestión de un segundo.
. Cuando voy en el Cetrés y en un semáforo a plena luz me da por mirarme en el espejo retrovisor, mi único objeto de deseo es una pinza de depilar. Pero no cualquiera. No. Yo solo me hago a las de tamaño importante y las únicas que viajan en la guantera de mi coche son las Slant de Tweezerman. Precisas hasta con baches.
. Cuando salgo del gimnasio con las pintas y las esencias propias de hacer Body Pump, y lo único que quiero es caminar el kilómetro que me separa mi casa sin encontrarme a nadie (no, no me gusta ducharme en el gym, que yo soy muy de mis cosas) y alguien me avista desde una terraza y dice "siéntate un rato, mujer", mi objeto de deseo son las Toallitas Refrescantes de la Fragancia 4711. El estilazo con el que rompo el sachette y la deslizo por cuello y escote y brazos como quien no quiere la cosa lleva años de entrenamiento.
Mis hilos, los maneja una periodista de belleza etc. que lleva en servicio desde el 93 ¡era una criaturita!- Es buena chica, pero algo seria. Sometida a órdenes de edición, reuniones de contenido, fechas de entrega... A veces escapo de ella bajo el alias de MacMartac para contar "otras cosas". Las ilustraciones de By AnaC. me darán la vida. La palabra es mía. Bienvenidos a este universo paralelo.
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domingo, 7 de septiembre de 2014
domingo, 22 de diciembre de 2013
LOS 5 BEAUTY-INVENTOS QUE ME SALVAN LA VIDA CASI A DIARIO
A mi humilde entender, estos son los auténticos suuuper inventos de belleza de nuestra era. No sabría elegir entre estos cinco útiles de belleza, el microondas, el móvil, la anestesia epidural o el wathsapp.
1. Mini Plancha de Babyliss. Desde que dejé de fumar, me cabe hasta en un bolso de noche, y gracias a ella, ya no tengo tanta manía a la lluvia y hasta me atrevo a veranear en la costa sin temor a que la humedad me ondule. ¿Que no es para tanto? Algunos me habéis visto -una es humana y a veces baja la guardia- con el pelo rizado. Y no, no hablo de suaves ondas o de un ligero encrespamiento... Rizos y rizos... de efecto muelle y todo, como de anuncio de Hydrarizos de Garnier.
Y que sí... que me queda mejor rizado... lo sé. Pero la cuestión es que necesito taaanto orden mental adicional, que sólo alcanzo el Nirvana intelectual y espiritual con una melena perfectamente lisa y ordenada y con el pelo rizado no soy capaz de concentrarme.
Y que sí... que me queda mejor rizado... lo sé. Pero la cuestión es que necesito taaanto orden mental adicional, que sólo alcanzo el Nirvana intelectual y espiritual con una melena perfectamente lisa y ordenada y con el pelo rizado no soy capaz de concentrarme.
Esta mini plancha es mi "lexatin" y tengo que decir que su reducido tamaño no le resta valor ni eficacia. Sólo tengo una pega. Si tuviera pilas... ay si tuviera pilas en vez de toma de corriente... me la llevaría hasta a una isla desierta.
2. La BB Cream de Garnier. Hay quién me acusa de inmovilismo, porque fue la primera que irrumpió en el mercado -perdón, fue la BB de Erborian, pero no la probé- y parece ser que no he dado suficientes oportunidades a las tropecientas mil que llegaron después ni, si nos ponemos puretas, a la siguiente generación de CC Creams. Pero es que me conquistó al primer contacto de piel y yo siempre he sido fiel a la primera impresión y a cualquier producto que me haga sonreír. El efecto photo-shop frente al espejo, en diecto, y con tu careto como protagonista... Se puede decir más alto pero no más claro. En verano, el tono oscuro, en invierno, el claro... Elimina brillos, iguala el tono, hidrata, tapa con discreción ojeas y bolsas, favorece, y permite prescindir del maquillaje posterior y hasta de la hidratante previa si andas apurada.
3. Agua Micelar de Bioderma. Gracias a ella, ahora me desmaquillo día sí día día también, y noche sí noche también, sin que se me pase por la cabeza cometer delito dermatológico. Gracias a ella, también, descubrí la limpieza facial como un gustazo, un semi orgasmo cutáneo y comencé a comprender hasta la existencia del tónico. Ya no hay excusas como el frío, la falta de tiempo o las horas a las que se llega a casa para descuidar la limpieza facial. ¿Lo mejor? que desde que forma parte de mi rutina, me pongo máscara de pestañas a diario porque basta una pasada con un algodón impregnado en ella para hacerla desaparecer.
4. Champú Seco de Klorane. ¿Que cortan el agua? no hay problema. ¿Que te has dormido antes de una reunión impotante? tampoco. ¿Qué simplemente te da mucha pereza? tienes todo tu derecho. Los champús secos son el equivalente al quitamanchas ese en polvo que sacan inmediatamente en todos los restaurantes "bien" cuando un señor mete la corbata en la salsa. Ese inventazo que, ojo, no sustituye al champú más agua, pero es muy digno y te puede salvar de aparecer con coleta engominada en un coctel -habrá a quién le quede bien- o de andar por el mundo haciendo alegatos a la grasa... Para ocasiones especiales, pulverizado a 15 centímetros del cabello, y después de una vigorosa cepillada, puede refrescar y dignificar tu melena en cuestión de segundos.
5. Magic Nail Polish Remover 1 Second de Bourjois. Su lanzamiento coincidió con el momento en que me deje de morder las uñas y me dio por pintarlas de rojo (hay que tirar de hemeroteca, ir a "entradas antiguas" y buscar "Mis tres rojos"). Solo diré que está más cerca de la magia blanca de que de la cosmética. A mí, de la manicura, lo que me echaba para atrás era lo de recoger después los algodoncillos manchados de los ceniceros (para invitados) del salón y tal... y ya me estaba planteando volver al diente cuando lo descubrí. Metes la uña un segundo y sale sin esmalte. ¡Y hala! venga a probar con el amarillo limón, el azul eléctrico, el verde loro... así, por probar, para luego quitar... la manicura ya no tiene límites.
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